Historias de veteranos

Historias de veteranos: Noemí

Estoy dedicando un apartado a varios de mis alumnos más veteranos con los que mantengo contacto. Personas que han crecido como opositores, a las que las he visto pelear por lo que más les importaba, y a las que he visto ya trabajando en la función pública.

Para mí ya son compañeros, no alumnos. Independientemente de si son ya interinos o de si les falta un último examen para pasar a ser funcionarios de carrera.

Una de ellas es Noemí, de las Islas Baleares. La primera vez que hablamos fue el 2 de octubre de 2023. Ya hace un ratito, la verdad.

Noemí, como veterana que es, tiene muchísimo que contar a las personas que quieran embarcarse en esto.

  1. Para que la gente se sitúe, cuéntanos cuándo y cómo fue que empezaste a opositar. ¿Te acuerdas aún de cuándo nos conocimos?

En mi caso, siempre diferencio entre cuando empecé a opositar y cuando realmente me lo tomé en serio.
 Comencé a “opositar” en enero de 2023, estudiando solo un par de horas por semana con la excusa de que ya tenía trabajo. El punto de inflexión llegó con el examen del 17 de septiembre: fue el golpe de realidad que me hizo ver que los milagros, como mucho, en Lourdes.
 Aproximadamente una semana después del examen contacté contigo, y ahí fue cuando empecé a opositar de verdad. Todo lo de antes lo veo más como un ensayo que como el verdadero comienzo del camino.

2. ¿Recuerdas algún momento concreto en el que pensaste: “vale, ahora sí estoy entendiendo cómo funciona esto”?

He tenido varios momentos clave que me han hecho darme cuenta de que voy por el buen camino.
 El primero, relacionado con el estudio, fue entender que no se trata de echar muchas horas, sino de estudiar con calidad y ser constante. Y que el temario no se termina nunca, siempre se vuelve a empezar.
 Luego están los momentos en el trabajo, como interina, cuando aplico lo que he aprendido — por ejemplo, la Ley General Presupuestaria — a algo real que tengo que hacer en ese momento. Ver que me acuerdo, que lo hago bien y que sirve de verdad… eso siempre da subidón y te hace sentir que todo el esfuerzo vale la pena.

3. ¿Cuál fue el mayor obstáculo que has tenido, y cómo lo superaste?
 El mayor obstáculo siempre he sido yo misma y solo lo habré superado cuando tenga la plaza, por lo que mientras seguiré luchando.

Rendirme ahora sería darles la razón a los que dicen que no voy a lograrlo

4. ¿Hubo algún momento en el que pensaste en dejarlo? ¿Qué fue lo que te hizo seguir?

Hubo muchos momentos de duda, pero el que más me hizo planteármelo fue cuando salieron los cortes del último examen y me quedé fuera por 0,33 puntos. Había copiado mal una pregunta en la hoja de respuestas y, básicamente, había tirado el examen. Mi primera reacción fue decirte: “Lo dejo”.
 Al final, lo que me hace seguir, tanto en ese momento como cada día cuando siento que no puedo más, es saber que esto es lo que quiero. Estoy peleando por tener una vida mejor.
 Cuando decidí opositar ya sabía que sería duro, pero rendirme ahora sería darles la razón a los que dicen que no voy a lograrlo. Y si algo tengo claro es que, a cabezona, no me gana nadie.

5. ¿Cuál ha sido el momento más bonito de tu proceso? Porque cosas buenas también hay 🤣

La primera vez que me llamaron para una interinidad fue un momento que siempre guardaré en mi memoria. Ver que voy aprobando todas las oposiciones a nivel local también ha sido súper motivador. Y, creo que, a día de hoy, lo que más me motiva es que en la corporación local donde trabajo quieran convencerme de que me centre en conseguir esa plaza, porque saben que hago muy bien mi trabajo. Aunque, sintiéndolo por ellos, el momento más bonito va a ser cuando les diga: “Me voy… ¡he conseguido la plaza donde quería!”.

Opositar es, al mismo tiempo, el mayor acto de autocuidado y de autodestrucción que puedes emprender.

6. Te va a leer gente que empieza desde cero, o casi, ¿qué les dirías para ahorrarles toda la frustración posible? ¿Cuál es tu consejo de veterana?

Opositar es, al mismo tiempo, el mayor acto de autocuidado y de autodestrucción que puedes emprender. Antes de empezar, ten muy claras tus metas y el porqué de tu decisión, porque te tocará recordarlo una y otra vez.
 Mi consejo: preséntate a todos los exámenes que puedas, pero sin perder de vista tu objetivo principal. Desde que estoy con Sergio, he aprobado seis oposiciones sin plaza. Sé que, si me centrara solo en la parte específica y en conseguir méritos, podría conseguir una plaza… pero no sería la que realmente quiero.
 Hacer exámenes sirve para entrenar, para medir tu progreso, pero no podemos abarcar mil temarios distintos. Encuentra tu foco, trabaja con constancia y persiste: la plaza que realmente quieres llegará.

7. Si tuvieras que elegir una sola cosa, ¿qué es lo que de verdad marca la diferencia para lograr la plaza?

Sin duda la constancia, la plaza llega a quien sigue, cada día estamos un día más cerca del aprobado.
 Estudiar ocho horas un solo día no sirve de nada si luego pasas dos semanas sin tocar el temario. Especialmente compaginándolo con el trabajo, lo más importante es aprovechar cada hora del día y, aunque sea poco, mantener una rutina de estudio fija. Habrá días que rindas menos, pero media hora de estudio efectiva siempre es mejor que nada.
 Son esos días de ola de calor estudiando, el viaje al que dices que no para poder estudiar, la fiesta que te pierdes por hacer test… esos son los que finalmente te dan la plaza.
 Y aunque suene contradictorio, y ya sean dos cosas, el descanso es otra clave en la oposición. De nada sirve ser el más preparado si el día del examen estás agotado, porque hasta lo más fácil puede complicarse con los nervios y el cansancio no ayuda. Al fin y al cabo, esto no es un sprint, es un maratón.

8. Ahora que estás en la recta final, ¿cómo ha cambiado tu vida o tu forma de ver la oposición?

¡Ojalá sea de verdad la recta final! jajajaja
 Creo que lo que más ha cambiado es la forma en la que afronto la oposición. Después de tantos meses dándolo todo sin descanso, he tenido que aprender que también debo cuidar mi salud mental si quiero llegar al examen en condiciones de pelear por la plaza.

No hay ni una sola clase en la que te haya dicho: “Hoy estoy contenta con mi trabajo”.

9. Si volvieras al primer día en el que empezaste a opositar, pero con lo que sabes ahora, ¿volverías a hacerlo? ¿Qué harías diferente?

Sí, sin duda volvería a hacerlo, porque al final esto es lo que quiero.
 Lo que cambiaría sería prepararme en serio desde el principio y, sobre todo, confiar más en mí misma y en que estoy haciendo las cosas bien. Todavía me cuesta decirlo, y creo que no hay ni una sola clase en la que te haya dicho: “Hoy estoy contenta con mi trabajo”. Ser tan autoexigente no ayuda; hay que aprender a valorar lo que ya estás consiguiendo mientras sigues avanzando.

Noemí ha sabido reponerse y superar uno de los momentos más duros que puede tener un opositor. La plaza es para los que persisten. Tiene un precio a pagar, y a veces es dolorosamente alto.

Pero siempre, siempre, se la queda quien está dispuesto a pagarlo.

Sergio Vallejo, preparador de Opoloko
Sergio Vallejo

Funcionario de la Administración General del Estado y preparador de las oposiciones a Administrativo (C1) y Auxiliar (C2) en Opoloko desde 2017.

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