La Trampa

La Trampa (Cap.5): Es posible hacerlo mejor 💪

Cinco artículos que desmontan, uno por uno, el modelo de academia tradicional.

(Parte 5 de 5)

Opoloko.es

Llegamos al final de esta serie de artículos.

Si me has leído hasta aquí es porque seguramente habías llegado a conclusiones muy parecidas a las mías.

No me extraña. Quiero decir: El problema es evidente. Lo que no nos gusta de muchas academias es evidente. Incluso el motivo por el que no se arregla es evidente.

De sentido común.


Respecto a esto, la primera vez que me preguntaron por mi “metodología”, tuve que pararme a pensar.

Y al final me fui al sentido común:

He sido opositor.

Sé qué busca un opositor. Sé lo que le agobia, lo que necesita, lo que le molesta.

Lo que no suele entender.

Sé qué le mueve. Lo que le puede detener.

Lo que necesita para avanzar.

¿Y si me centro en esas cosas?

Y esas cosas eran tan de sentido común que en vez de seguir lo que hacía mayoría, me puse a hacer lo contrario


1 Decir NO a las clases interminables.

A partir de los veinte minutos empezamos a prestarle menos atención a las clases. Eso dicen los estudios.

Veinte minutos.

A partir de 45, la atención cae en picado.

A partir de una hora y media, la clase ya es totalmente inútil.

¿Te ha resultado aburridísima alguna clase de dos horas?

Normal, eres un ser humano. No estás hecho para aguantar ese rollo.

¿Sabes para qué hacen falta dos o tres horas de clase?

Para leerte la ley.

El 100%.

Pero si nos centramos en explicar ese 30% más importante que no puedes entender tú solo, tendrás más tiempo para lo que nadie puede hacer por ti:

Estudiar.

Las clases en Opoloko nunca duran más de hora y media, porque no leemos.

Valora tu tiempo.


2 Decir NO a los temarios que copian y pegan la ley

La ley está gratis en el BOE.

Si pagas un temario, es para que te aporte lo que no te aporta el BOE:

Explicaciones, ejemplos.

Que te cuente las cosas en un lenguaje que se entienda.

Filtrando de lo que es importante y lo que no. Que vaya al grano.

Si un temario no incluye eso, ¿para qué lo quieres?

El temario de Opoloko está hecho para ser el más sencillo de entender que se haya hecho nunca.

Y si me demuestran que otro es más sencillo, me alegraré.

Porque ya es hora de que entendamos lo que leemos.


3 Cambiar los test por los simulacros de examen

Vamos a ser claros: No te apuntas a una academia para hacer test.

Te apuntas para prepararte para el examen.

Y si los test que te ponen no se parecen a los del examen,

si no van cronometrados, si las falladas no restan,

si hay preguntas sobre cosas que no están en las bases;

por muchos que hagas, no te preparas para el examen.

Solo estás repasando. O entreteniéndote, que es peor.

No vas a hacer los simulacros de Opoloko relajado en tu sofá, con el móvil.

Están hechos para ponerte nervioso. Para que haya tensión.

Como en el examen.

Si no hay tensión, no te estás preparando.


4 Poner todo el énfasis en la comprensión del temario

En cierto sitio, para saber que España es una Monarquía Parlamentaria, te enseñan a recordar “MOPA”.

No está mal.

Si eres un loro, quiero decir.

Las personas estamos hechas para razonar.

Para comprender.

Jamás vas a disfrutar de nada que tengas que memorizar sin más.

El Estado es una máquina con muchos engranajes. Funcionan como funcionan por algo. Las leyes están escritas para organizar situaciones de la vida real.

Cada artículo tiene un sentido, un por qué.

Cada procedimiento, una explicación.

Cada órgano, una función.

Y, si te soy sincero, pocas cosas me dejan más contento que cuando un alumno nuevo me dice que está empezando a entender de verdad lo que dicen en las noticias.

Por supuesto, aquí venimos a aprobar un examen. Y la comprensión te salvará allí donde la memoria te deje vendido.

Pero, además, te llevarás el gusto de hablar como un experto con tus conocidos cada vez que salga un tema de actualidad.

Porque no eres un loro.

Porque opositar, realmente, es comprender.


Nada de esto es revolucionario. Son cosas de sentido común.

Pero piensa en lo siguiente:

Cuando no se aplica el sentido común, es porque alguien está haciendo caja con lo contrario.

Esto no va de elegir entre varias academias. Va de elegir entre seguir como estás, o prepararte con alguien que ya ha estado ahí y no va a dejar que te traten como un número.


Opoloko no es para todos. Pero si es para ti, te voy a acompañar hasta el final.

A Opoloko no vienes a que te lean la ley.

Vienes a prepárate fuera de una cadena de montaje.

Y si decides quedarte, no será por contrato. Será porque, por fin, tiene sentido.

Si todo esto ha resonado contigo, ya sabes dónde estoy.


Recuerda:

Te juegas mucho.

Sé un consumidor exigente.

La alternativa existe.

Y esta vez, no está en Google.

Está aquí.

Sergio Vallejo, preparador de Opoloko
Sergio Vallejo

Funcionario de la Administración General del Estado y preparador de las oposiciones a Administrativo (C1) y Auxiliar (C2) en Opoloko desde 2017.

¿Empiezas a opositar?

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